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Dos apuntes de trabajo, sin fecha de actualidad; los revisamos cuando cambia algo de fondo, no cada semana.
Qué mide en realidad un diario de trading
Casi todo el mundo que empieza un diario apunta el resultado de cada operación: cuánto ganó o perdió. Lo que de verdad cambia el comportamiento es apuntar también el motivo antes de abrir la posición, y compararlo después con lo que realmente pasó.
Con el tiempo, el diario deja de ser una lista de números y se convierte en un mapa de decisiones: en qué situaciones el motivo escrito coincidía con la operación real, y en cuáles apareció una excusa a posteriori. Ahí suelen vivir los patrones que cuesta ver operación a operación.
Un diario que solo registra el resultado sirve para hacer cuentas a fin de mes; uno que registra también el motivo sirve para cambiar cómo se decide la próxima vez.
Errores comunes al calcular el tamaño de la posición
El error más frecuente no es calcular mal el riesgo, sino calcularlo bien una vez y dejar de revisarlo. El porcentaje que tenía sentido con un capital determinado deja de tenerlo si la cuenta crece, si baja, o si de repente hay varias posiciones abiertas correlacionadas entre sí.
El segundo error habitual es mover el tamaño según el ánimo del día: aumentar después de una racha ganadora porque "total, va bien", o reducir de golpe tras una pérdida grande sin haber decidido antes cuál es la regla para ese momento.
El tamaño de la posición debería ser lo más aburrido de toda la operativa; cuando empieza a variar según cómo te sientes, suele ser la primera señal de que conviene revisar el plan por escrito, no la estrategia de entrada.